Independientemente del sector o tipo de producto o servicio al que una compañía se dedique, generalmente encontramos problemas similares
a la hora de realizar un control de inventarios:

  • Exceso de Inventario o Inventario muerto.
  • Falta de inventario necesario para las actividades del negocio.
  • Desconocimiento sobre el inventario disponible.
  • Desinformación sobre la ubicación física el inventario.

Y muchos más problemas secundarios generados por los anteriores puntos hacen que el control y la gestión de inventarios sean un punto neurálgico para cualquier organización.
Diferencia entre Control de Inventarios y Gestión de Inventarios.
Aunque usualmente usamos ambos conceptos con el mismo objetivo, es necesario que notemos la diferencia que existe entre control y gestión, pues será esta la clave para el manejo diario de nuestros almacenes.
Control de inventarios es administrar el inventario que ya se tiene, es decir, qué productos se tiene, cuántas unidades de cada uno de esos productos se tiene y dónde se tienen.
Gestión de Inventarios es saber qué inventario se necesita, cuánto y cuándo se necesita dicho inventario, incluso saber qué proveedor es mas funcional y eficiente; son todas las actividades que nos permiten planear y definir el nivel de reabastecimiento de la materia prima o producto terminado necesario para la operación del negocio.

Entendido lo anterior, es necesario empezar con el Control del Inventario antes de pensar en la Gestión de Inventarios.

  • ¿Pero cómo organizar y controlar el inventario existente?
  • 1. Lo primero es separar el inventario real y útil de aquél que está ocupando espacio o guardando polvo y no representa ningún beneficio para la operación. Es importante poder identificar qué elementos tienen mayor rotación y generar una clasificación o semaforización para agruparlos de acuerdo a ésta; entender por qué la rotación es como es y las razones por las cuales algunas unidades tienen menor rotación que otros.
  • 2. Liquidar ese inventario que no se mueve o no se toca para nada. Estrategias para liquidar ese inventario.
  • Desinformación sobre la ubicación física el inventario.
  • Enviarlo a otras bodegas donde si lo usen, siempre que sea más económico el traslado que adquirir inventario para la otra bodega.
  • Regresarle dicho inventario al proveedor.
  • Reducir el precio de este inventario (El inventario no vale por lo que se pagó sino por lo que los clientes estén dispuestos a pagar por él.)
  • Implementar estrategias comerciales de ventas (Ofrecer mejor comisión a los comerciales) Si se está quedado obsoleto ofrecerlo a un mejor precio que el nuevo inventario disponible, etc.
  • En ocasiones extremas hay material que no vale la pena tenerlo almacenado, es más conveniente darlo de baja o regalarlo que sufrir el costo de oportunidad al ocupar un espacio vital.
  • 3. Organizar la bodega de tal manera que sea más rápida la preparación de los pedidos; teniendo en cuenta dimensiones de los productos o materias almacenados y la facilidad en la recolección de los mismos. Siempre buscando que los elementos de mayor rotación este más cerca al centro de despacho.
  • Considere la ubicación principal de cada producto o elemento. Si por ejemplo hay productos que son de tamaño considerado pero tienen una alta rotación; no es necesario almacenar toda la existencia de este producto en el mismo punto. Se puede tener un lugar secundario para poder tener otro tipo de elementos que también tienen alta rotación a la mano. También se puede organizar de acuerdo al rango de existencia que se necesite dependiendo del tiempo.